Algo deberían aprender los editores literarios sobre las series televisivas o los mangas japoneses: Los pilotos.
Con los formatos serializados la cosa es sencilla: si el piloto funciona estás dentro, si no funciona… a probar con otra cosa. Este modelo de negocio antes de la era digital era inviable, pero hoy por hoy creo que se podrían hacer cosas muy interesantes por este camino; gracias sobretodo a la proliferación de eBooks.
Pongamos que hay una web que tiene un sistema de votación e invita a todo el que quiera a enviar el primer capítulo de su novela. Si el piloto no tiene éxito se le propone al autor probar con otro, pero si funciona y engancha lo bastante se le pedirá que continúe esta historia, ya sea por internet o publicándola a cuenta de la pagina web o comunidad. De esta manera nos saltamos los no siempre infalibles lectores profesionales y a los editores que deciden una inversión de muchos miles de euros leyendo tan solo las primeras líneas de un manuscrito. Creo que algo así podría revitalizar mucho el mundo de las letras, sería quizás como volver a la época de las novelas folletinescas, con sus cliffhangers y giros argumentales inesperados, con los escritores dejándose la piel para mantener la atención del lector. Me encantaría ver que puede salir de algo asi.